O.L.M La Navidad…ya está aquí, ya ha pasado un año más y ya está llamando a nuestras puertas. La Navidad ha vuelto y con ella todos esos sentimientos encontrados que gente como yo vivimos en nuestro interior. Es la época de reflexión, de hacer balance del año y de intentar vislumbrar qué me deparará el año que viene.
Esta es mi Navidad hoy día. Ya no vivo estos días como cuando era pequeña: de manera irreflexiva, riendo, comiendo, bebiendo, hasta cantando villancicos. La Navidad en el 2007 no se parece en nada a las que viví cuando no habíamos cambiado de milenio. Hoy en días, las fiestas tienen algo mágico, pero su significado no tiene nada que ver.
Siguen siendo unas fechas mágicas porque consiguen que mis sentimientos, encontrado, frustrados y en su mayoría bastante negativos, dejen de serlo por algunas horas. Porque mirar a quienes me rodean me hace comprender hasta donde hemos llegado y al lado de quien lo hemos hecho.
Pero no por ello dejo de pensar en quienes lo pasan mal y entonces vuelvo a despertar y me doy cuenta de lo hipócrita que puede resultar todo…